Las mujeres de Don Emiliano
Por Andrea Ravalli
-¡Emiliano no te
conviene; es un verdadero barrendero, jugador, mujeriego que no tiene ni burro
que montar!- fueron las palabras de Don Fidencio, tras dar un portazo en el
cuarto de Josefita.
Doña Guadalupe corrió
a abrazar a su joven hija que no encontraba consuelo después de las duras
palabras de su padre
Se había enamorado de
un hombre que no pertenecía a su clase, sin embargo por esas cosas del destino
se convertiría en la mujer de uno de los líderes de la revolución Mexicana.
Todo ocurrió una
mañana cuando por el canal de Los Tomases que estaba frente a la casa de sus
padres, Josefa vio un sombrero traído por el agua, al levantarlo observo que
dentro había una carta de amor y quien la firmaba era un tal Emiliano Zapata
Pese a las
prohibiciones y recelos de su padre, Josefa Espejo Sánchez comenzó a noviar con
Emiliano, a escondidas y en secreto
La joven había sido
educada sin preocupaciones económicas y con los preceptos católicos.
La señorita María Jesús
por encargo de Don Fidencio le había enseñado a leer y a escribir a ella y a
sus hermanos.No era usual que las mujeres tuvieran otra instrucción mas allá
que las tareas del campo y las faenas del hogar pero los padres de Josefa
deseaban que tuviera una buena educación para poder contraer matrimonio con un
joven de su clase pero lejos quedaron las pretensiones de sus padres ya que el
noviazgo con Don Emiliano siguió adelante.
Cuando murió Don
Fidencio decidieron casarse.La boda se llevo a cabo en el mes de agosto de 1911
en la Parroquia de San José, en el poblado de Villa Ayala
Josefa vistió un
sencillo vestido y los padrinos de la boda fueron Francisco Indalecio Madero
quien había sido electo presidente y era un férreo opositor a Porfirio Díaz y
su esposa Sara Pérez de Madero.A pesar de la hermosa fiesta y los augurios de
felicidad lejos estaba la idea de conformar un matrimonio como cualquier otro,
muy por el contrario la vida de Josefa no iba a ser fácil
La revolución estallo un año antes de la boda,
y la cabeza de su esposo era una presa codiciada por sus enemigos.
La vida de ambos transcurría huyendo de un
lugar a otro, escondiéndose para no ser capturados ni ejecutados
De aquel matrimonio
nacieron dos hijos; Felipe y Josefa .Ambos murieron siendo niños y Josefa se
quedo sola
A pesar de su
tristeza seguía acompañando al general Emiliano Zapata, héroe de la revolucion,
que seguía luchando con su ejercito de campesinos.
Josefa era perseguida
por los gobiernos del general golpista Victoriano Huerta y tiempo después por
el de Venustiano Carranza
Al asumir Carranza,la
persecución se hizo mucho mas cruenta a tal punto que detuvieron a su madre
Guadalupe Sánchez Merino quien fue apresada junto con sus hermanas Juana e
Ignacia.Todas fueron liberadas un tiempo después
Mientras tanto Zapata
seguía luchando por la devolución de las tierras robadas por los hacendados y
extendiendo su lucha armada por todo México.
Las emboscadas eran
moneda corriente y tras el asesinato de Madero la lucha armada y las
persecuciones fueron mas violentas
Se dice que Don
Emiliano no dormía dos noches seguidas en el mismo sitio sino que se dirigía de
un lugar a otro
Su fama de mujeriego
le había valido para tener refugio y consuelo en los brazos de muchas mujeres,
mientras tanto Josefa seguía esperándolo
No había mujer que se
le resistiera pues su voz clara y fuerte, su tez morena, sus ojos grandes y
negros, su mirada penetrante y su bigote poblado las enamoraba
Según se cuenta llego
a tener hasta diez mujeres y varios hijos no reconocidos.
A pesar del amor que sentía por Josefa, su
esposa oficial, acostumbraba a pernoctar en la casa de Doña Inés Alfaro
Aguilar, a quien consideraba su madre, amiga, compañera y confidente
Era una mujer de
campo con largo cabello negro y ondulado.Sus ojos eran grandes y negros y su
tez más morena que la de Emiliano, ella sabia esperarlo callada y
silenciosamente.
Se habían conocido
mucho tiempo antes de que Emiliano se casara con Josefa y tuvieron cinco hijos
de los cuales solo uno quedo vivo
Como era una mujer
sencilla supo hacerse a un lado ya que Emiliano mostraba como su mujer a Josefa,
la niña de la hacienda de Don Fidencio
Pero la historia da
cuenta de que no era la única mujer con la que le era infiel a Josefa sino que
hubo muchas otras que acompañaron su vida
¿Quién podía
resistirse al héroe de la revolucion?si cuando bajaba de su caballo vestido con
sus pantalones de rayas, su camisa blanca y su sombrero despertaba suspiros a
su paso.
Quizá se refugiaba en
ellas para olvidar aunque sea un poco la revolución y la cruenta lucha que ya había
dejado un tendal de campesinos e indios muertos pero la muerte también lo
encontró a Don Emiliano
Fue asesinado el 10 de abril del año 1919. Un
agente de Venustiano Carranza preparo la emboscada.Su cuerpo cayo del caballo
después de recibir nueve disparos
Muchos lloraron su
muerte.Los pobres, los campesinos, los indios y sobre todo sus mujeres.
Doña Josefa, se
convirtió en “La Generala”, la viuda del General revolucionario.
Junto con su pena se
traslado a su antiguo hogar en la Villa de Ayala y ayudo en las tareas del
campo a sus hermanos
Los sobrevivientes
del movimiento revolucionario se dirigían a ella con respeto y un desfile de
campesinos y guerrilleros le rendían honores
Se convirtió en la
voz de las mujeres revolucionarias que acompañaron con sumisión y valentía a
sus hombres y se enfrentaron a las persecuciones, a las torturas y a las
penurias por las que tuvieron que atravesar
Doña Josefa murió el
8 de agosto de 1968 en su casa.Sus restos reposan en el Panteón Municipal de
Anenecuilco a un costado del lado sur de la Iglesia de San Miguel
